El aspecto y el estado de ánimo

¿Por qué el aspecto nos afecta tanto en el estado de ánimo?

 

Quizás la imagen no haya sido una prioridad, en sí para ti, pero no hay duda que el entorno y la cultura en la que vivimos nos lleva a no poder eludirla. Finalmente el ritmo de vida que llevamos, la exigencia continua por mejorar en todos los ámbitos, una publicidad que promete la eterna juventud y el éxito etc. Nos lleva a estar siempre insatisfechas, absortas en la prisa,  el ruido y no nos deja reencontrarnos con nuestra esencia y potencial. 

 

Comencemos con una pequeña autoevaluación para intentar comprender mejor lo que nos sucede…

Con qué frecuencia:

 

- ¿te has encontrado frente al espejo y te has sentido guapa?
- ¿A gusto con tu imagen, con tu estilo, con tu corte o color de pelo, con tus ojeras e imperfecciones? -¿Con tu peso y tu silueta, con tu energía y actitud para enfrentar el día?

- ¿en la última semana, el último mes, a lo largo del año, has salido de casa sin preocuparte de arreglarte el pelo y elegir estratégicamente una ropa que te haga sentir segura, arreglada, y con la sensación de que todo está bien, te sientes bien y tienes ganas de disfrutar sin preocuparte por cómo te muestras?

 

- ¿aparece en tu mente el “TENGO QUÉ”:  (ir a la pelu, ponerme a dieta, hacer más ejercicio, comprarme algo de ropa, ir a yoga?...

Seamos sinceras. No te lo plantearía, si no me hubiera pasado a mí, unas cuantas de miles de veces… y no creyera que es una batalla con la que tenemos que lidiar continuamente. (sobre todo las mujeres).

Sigamos con una especie de análisis sociológico, 

 

Cuántas veces:

- ¿has pedido consejo a una amiga sobre qué hacer con tu pelo, dónde hacerte una limpieza de cutis, o en qué tienda comprarte un abrigo un poco especial?,

- ¿has comentado o has oído hablar a otras mujeres del modelito de tal o de cuál? 

- ¿te han dicho, “madre mía que de canas tienes”?

- ¿Cuántas vueltas le has dado a la ropa que quieres llevar a una entrevista de trabajo, reunión, boda o evento y has mandado fotos a tus amigas, madre o hermana para que te ayuden a elegir?

 

Y por último valoremos  la publicidad en revistas para mujeres…

 

¿Cuántos anuncios hay relacionados con la imagen? ¿ropa, bolsos, complementos, cremas, perfumes, suplementos alimenticios, productos para el cabello?

 

Vivimos en la era de lo visual, lo digital y el consumo. Pero necesitamos hacer un ejercicio profundo y personal de reconocimiento de nuestros talentos, roles, habilidades, logros y esfuerzos. Elementos no visibles, no tangibles, ni comercializables. Y por ello tan devaluados…

 

¿Por qué te planteo todo esto?

 

Porque creo que hay muchas mujeres que están buscando su equilibrio, su valía, su lugar en el mundo, pero que no acaban de encontrar un estilo propio, su autenticidad, su identidad y una imagen personal que les represente…  Sí, me refiero a las modas, etiquetas, estereotipos y demás mensajes que nos llegan continuamente en relación a la imagen de la mujer y que no encajan con la diversidad y las necesidades personales.

 

Cómo ya os he contado muchísimas veces, nuestro estado interno está conectado con nuestro cuerpo y se refleja en nuestro aspecto…  Ni la cirugía, puede engañarnos por mucho tiempo… Así que desde ya, te adelanto, que no hay ningún tratamiento de belleza que consiga llevarte al  ideal de ti misma, si no te aceptas, te perdonas y te das permiso para ser humanamente imperfecta.

Se trata de encontrar el equilibrio. Definir quién eres y cómo cuidas tu aspecto, no para los demás, sino para ti. Consiste en que tu imagen exprese lo que piensas, lo que sientes  y no sea una máscara o disfraz social que ensombrezca tu personalidad. 


En la mayoría de los casos, la sensación de no estar del todo a gusto con nuestra imagen se debe  a una falta de información adecuada, falta de tiempo y falta de planificación. Eso es todo… Elementos que están a tu alcance y que puedes gestionar a tu ritmo.

 

Espero que te haya gustado y servido este análisis. 

 

Hasta pronto.