Autoimagen ¿Qué concepto tienes de ti ?


Hoy me gustaría tratar el concepto de “Autoimagen”.

 

La autoimagen, nos puede dar muchas pistas de cómo creemos que somos y cómo nos gustaría ser e incluso cómo nos gustaría ser percibidos por los demás…

 

Más adelante, en próximos post,  os explicaré también las diferencias entre la imagen real y la imagen ideal, pero para ello necesitamos abordar primero este tema. 

 

Comencemos con la definición:

 Conocida en inglés como “self-image”, es la imagen o representación mental que se obtiene de uno mismo, generalmente resistente al cambio, y que no representa solamente los detalles que pueden estar disponibles a la investigación u observación objetiva de otros (como la altura, peso, color del cabello, género, etc.), sino también los elementos propios que se han aprendido acerca de sí mismo, ya sea por experiencias personales o por la internalización de los juicios de los demás. Una definición simple de lo que representa la auto-imagen de una persona es la respuesta a esta pregunta - "¿Qué es lo que cree o piensa la gente de usted?".

La autoimagen es esa fotografía interna (y con frecuencia falsa), que tenemos de nosotros mismos y que está presente, cada vez que decimos o pensamos “yo soy” o “yo no soy” y es la responsable de decir “yo puedo” o “yo no puedo”. No permitas que una autoimagen distorsionada y equivocada impida tu felicidad.

La autoimagen se puede clasificar en tres tipos:

- Autoimagen resultante de cómo el individuo se ve a sí mismo.
- Autoimagen resultante de la forma en que otros ven a la persona.
- Autoimagen resultante de la forma en que el individuo percibe lo que ven los demás de sí mismo.

 


Estos tres tipos pueden, o no, configurar una representación exacta de la persona. Aunque todos, algunos o ninguno de ellos puede ser cierto…

 

Asique para que puedas trabajar en tu autoimagen y conocerte un poquito mejor, te animo a que realices un pequeño ejercicio. “La VENTANA DE JOHARI”  *Ver cuadro al final del artículo

 

Sólo tienes que anotar las respuestas en cada cuadrícula de la ventana, para que te ayude a obtener una mejor comprensión de ti misma.

 

Deberás pedir a una serie de personas de tu entorno, que te describan de la forma más sincera y objetiva posible.

Ten en cuenta que no hay respuestas ni buenas ni malas, solo información que te permitirá crecer. Enfócate en una actitud crítica constructiva y así valorar justamente tanto tus debilidades cómo tus fortalezas.  De esta forma sabrás poner la balanza en favor de tu potencial y no dejarte llevar por tus inseguridades.

 

Manos a la obra! Disfruta de cada experiencia y quédate con el aprendizaje.